Son más de 75 años los que configuran la historia de una escuela que desde su origen mantiene vivo el arte del movimiento y de la danza. Fundada por diversas personalidades inmersas en el desarrollo cultural y artístico de nuestro país, la Escuela Nacional de Danza Nellie y Gloria Campobello da cuenta del proceso de institucionalización de la danza profesional en nuestro país; además de constituirse en un espacio importante para la educación, la creación y la producción.

 

I


La efervescencia artística y cultural que caracterizó las primeras décadas del siglo XX favoreció el diálogo interdisciplinario, permitiendo que los artistas de la época (muralistas, pintores, escritores, músicos y bailarines) realizarán obras con un alto contenido estético y social. Este contexto posrevolucionario demandaba una "…danza nacional mexicana con proyección universal, que pudiera llegar al pueblo y que éste la apreciara y gustara de ella, pero que además retomara elementos de la danza culta que en este caso era el conocimiento y dominio de una técnica dancística y el lucimiento de las puestas en escena" (Roxana Ramos:2007:40). Fue así que personalidades como Hipólito Zybin, Carlos Mérida, Enrique Vela, Francisco Domínguez y las hermanas Nellie y Gloria Campobello, dan origen en 1931, por instrucción de la Secretaría de Educación Pública, a la primera escuela de danza pública de danza, ubicada en las instalaciones de este organismo social.

 

II


En 1937, bajo el denominio de Escuela Nacional de Danza, Nellie Campobello fue nombrada directora, posición que mantuvo hasta 1983. Francisca Moya Luna, nombre de pila de esta fundadora, nace en Villa Ocampo, Durango en el año de 1900. Guerrera indómita y mujer sensible, Nellie Campobello llega a la ciudad de México "respirando, viviendo, ya fuera tras la huellas del general Villa, o en los viajes inhóspitos de las Misiones Culturales, observando a los indios moverse, caminar, hablar y vivir o espiando amorosa cada movimiento de su madre bailando, escribiendo, contándonos de otras vidas, abriéndonos su corazón o levantando multitudes vestidas de rojo como flama encendida en los estadios del país, la maestra Nellie Capobello nos heredó un legado formidable". (Colombia Moya, 2000). Su obra literaria la integran los textos: Yo, poemas (1929), Apuntes sobre la vida militar del general Francisco Villa, Las manos de mamá (1937), Cartucho. Relatos de la lucha en el norte de México (1931) y Ritmos indígenas de México (1940).

III


En 1941 la Escuela Nacional de Danza inicia el proyecto de creación del Ballet de la Ciudad de México, el cual finalmente se constituyó en 1943. Este ballet tuvo como propósito la elaboración de ballets mexicanos, que tenían como base la técnica de la danza clásica. Este proyecto artístico contó con por la participación de grandes artistas, entre los que figuran el escritor Martín Luis Guzmán; los pintores y muralistas José Clemente Orozco, Roberto Montenegro y Julio Castellanos; los músicos Carlos Chávez y Eduardo Hernández Moncada; y las maestras, bailarinas y coreógrafas Nellie y Gloria Campobello. Durante los cuarenta el Ballet de la Ciudad de México ofreció tres grandes temporadas en el Palacio de Bellas Artes en 1943, 1945 y 1947.

 

IV


Durante el período que abarca de 1931 a 1939, la escuela elaboró diez planes de estudio (algunos de ellos solo quedaron en propuesta y otros se instrumentaron parcial o totalmente). Es importante destacar que es en 1937 cuando la institución orienta su proyecto educativo a la formación de profesores de danza, situación que prevalece en la actualidad.

En 1944 se elaboró un plan de estudios que se mantuvo hasta 1962, ese mismo año se implementa el Plan 62, el cual estuvo vigente hasta 1984. Esta propuesta curricular experimentó dos ajustes, uno en 1972 y el otro en 1984.

En 1993 la Escuela Nacional de Danza Nellie y Gloria Campobello participa en la reordenación académica del Sistema Nacional de Educación Artística, ese mismo año se formaliza la primera licenciatura que ofreció esta escuela (Licenciatura en Enseñanza de la Danza) y de la cual egresan cinco generaciones. Hasta este momento la institución ofrecía a sus estudiantes una formación orientada al conocimiento de más de una especialidad dancistíca.

 

V


Septiembre de 1995 marca una etapa importante para la Escuela al crearse el plan de estudios de Profesional en Educación Dancistíca, con especialidades: Danza Contemporánea, Danza Española o Danza Folklórica, esta situación favoreció la especialización disciplinaria orientada a la enseñanza de la danza y permitió la creación de diversos programas y servicios abiertos no sólo a la comunidad estudiantil y docente, sino también al público en general al ofrecer talleres de danza gratuitos, impartidos por los estudiantes que cursan el último año del plan de estudios.

En este plan de estudios egresaron once generaciones y ha constituido una experiencia fundamental para participar en el proceso de profesionalización de las escuelas superiores de danza del INBA al permitir la elaboración del actual currículo, denominado Licenciatura en Educación Dancistíca, el cual conserva las mismas orientaciones dancistícas. El actual proyecto académico permite fortalecer los programas y servicios, pero también ha abierto la oportunidad para ofrecer a los egresados de la institución y público en general un programa educación continua.